Portrait Photography – The day I met Maria de Villota

Portrait Photography – The day I met Maria de Villota

Maria DE VILLOTA 03A

[wptab name=’English’]-. Portrait photography

I’ll always remember the day I met María de Villota. My friend and colleague Susana Vera from Reuters passed me an assignment for a Mag she culdn’t do although she drived me finally on her car to Jarama race track. There was that blonde girl under 30’s. At first sight she looked like a pretty girl with her doll house, but instead of having a house she had a box and instead of a doll she had a Formula 3000 car. I don not pretend to underestimate her, but unveiling my own prejudice and of many, who’d thought by that time that a woman could reach the dream of Formula1? The answer was on her look, she believed on it with deep determination and reflected it. Despite her friendly manners, strange behavior in an Elite athlete, María showed no sign of gender weakness when talking about her desire to reach the top.

What most called my attention was that next time we met she saluted me with special affection, remembering our precious meeting. I’ve always thought that when you photograph somebody, there’s an intimate moment between two people. Both give something away, the photographer gives care through the camera and the subject gives back trust with its attitude, I’d dare to say that the phootgrapher/subject relationship is closer than the journalist/interviewed, because despite being shorter, the subject strips in front of the photographer, lets him see its inner self, with no words.

Many times I keep some special affection to some people I’ve photographed, even if I never meet them again. Most of it if they become “characters”(that tag that goes beyond the person) in early stages of their careers, because in some way you follow them and when they succeed you cheer up. And feel sad when they fall, as happened to all of us with María. We went from celebrating that small, no trophy, victory of becoming Formula1 test driver to the immense sadness of her crash, how unfair! Right after María would teach us a braveness lesson, recovering and showing the world that with determination and iron will we are unstoppable. Despite the crash consequences, her determining look remained the same, now with a dep touch of tenderness. This is my humble farewell, thank you María for stepping in front of my camera. [/wptab]
[wptab name=’Español’]-.Retrato fotográfico

Siempre recordaré el día que conocí a María de Villota. Mi amiga y colega de la agencia Reuters Susana Vera me pasó un encargo para una revista que no podía hacer ella aunque curiosamente me llevó en su coche hasta el circuito del Jarama. Allí estaba aquella chica rubia que no pasaba la treintena. A simple vista era como una niña con su casa de muñecas, pero en vez de casa tenía un box y en vez de muñeca tenía un Formula 3000. No pretendo menospreciarla, solo hacerme eco de mi propio prejuicio y el de muchos, quien pensaría en aquel momento que una mujer podría llegar a la Formnula1? La respuesta estaba en su mirada, ella lo pensaba con gran determinación y lo proyectaba. A pesar de su trato cercano, cosa rara en un deportista de élite, María no demostraba ningún tipo de debilidad de género a la hora de hablar de su deseo de llegar a lo mas alto.

El otro hecho que me llamó la atención, fue que en un encuentro posterior me saludo con mucho cariño y cercanía, recordando nuestro encuentro anterior. Siempre he pensado que cuando fotografías a alguien, hay un momento íntimo entre las dos personas. Los dos entregan algo, el fotógrafo da cariño a través de la cámara y el fotografiado devuelve confianza con su pose y su actitud, me atrevería a decir que la relación fotógrafo/sujeto es mas estrecha que la relación periodista/entrevistado, porque a pesar de ser mas breve, el sujeto siempre se despoja de algo delante del fotógrafo, le deja verle un poco mas por dentro, sin palabras.

Muchas veces guardo un afecto especial por algunas de las personas que he fotografiado aunque no vuelva a verles. Sobre todo si son “personajes” (esa etiqueta que trasciende mas allá de la propia persona) en su etapa temprana de carrera, porque de alguna manera les sigues por los medios y cuando triunfan sientes una pequeña alegría. Y también tristeza cuando les pasa algo, como nos pasó a todos con María. Pasamos de celebrar esa pequeña victoria que, sin ningún trofeo, suponía ser piloto probador de Formula1 a la enorme tristeza de su accidente, que injusto! Luego María nos daría una lección de valor, recuperándose y mostrando al mundo que cuando tienes una determinación de hierro nada puede detenerte. A pesar de las secuelas del accidente, su mirada determinante no había cambiado. Aunque ahora acompañada con una profunda sensación de ternura. Este es mi pequeño homenaje, gracias María por haber estado delante de mi cámara.[/wptab]

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